OFFICIAL COMMUNIQUÉ / COMUNICADO OFICIALOficina de Fe, Justicia y Actividades Humanitarias O.C.C.I.
Fecha: 4 de enero de 2026
A: El Reverendo Vicario Castro y el Vicariato de América Latina
Tema: Mensaje de Solidaridad / Un Mensaje de Solidaridad
Inglés Mensaje de Solidaridad con el Vicariato de América Latina
Escribo esto hoy para ofrecer mi profundo apoyo y oraciones al Vicario Castro y a nuestros hermanos en la jurisdicción de América Latina del O.C.C.I.
El reciente mensaje de Vicar Castro pone de relieve una dolorosa realidad: la violación de la autonomía nacional y la terrible escalada de violencia en Venezuela. Como bien señaló el Vicario, no podemos celebrar intervenciones que desprecien el derecho internacional y la soberanía humana. Los ecos históricos de Panamá —y la actual militarización de las fronteras en Colombia— nos advierten que la violencia sólo engendra más sufrimiento.
Como Director de la Oficina de Fe, Justicia y Actividades Humanitarias, estoy firmemente de acuerdo con la evaluación del Vicario. Nuestra Iglesia no apoya la guerra, ni apoyamos las dictaduras. Apoyamos una justicia que conduce a una democracia transparente y una verdadera autodeterminación, no una impuesta por la fuerza extranjera o mantenida por la represión interna.
A la gente de Caracas que vive actualmente en pánico, y a las familias que afligen a los muertos y heridos: no se te olvida. Te vemos como parte de nuestra familia humana. Mi oficina está comprometida a amplificar este llamamiento para la paz y está dispuesta a apoyar al Vicariato en cualquier capacidad humanitaria posible durante estas horas oscuras.
Rezamos por la “humanización de la humanidad” en medio de este conflicto.
Pax et Bonum, Padre Ricardo Romero, OSFoc
Español Un Mensaje de Solidaridad al Vicario Castro y a la Vicaría de América Latina
Escribo hoy para ofrecer mi profundo apoyo y oraciones al Vicario Castro y a nuestros hermanos en la jurisdicción de América Latina de la O.C.I.
El reciente mensaje del Vicario resalta una dolorosa realidad: la violación de la autonomía nacional y la aterradora escalada de violencia en Venezuela. Como bien señaló el Vicario, no podemos celebrar intervenciones que ignoran el derecho internacional y la soberanía humana. Los ecos históricos de Panamá —y la actual militarización de las fronteras en Colombia— nos advierten que la violencia solo engendra más sufrimiento.
Como Director de la Oficina de Fe, Justicia y Esfuerzos humanitarias, me mantengo firme junto a la evaluación del Vicario. Nuestra Iglesia no apoya la guerra, ni tampoco las dictaduras. Apoyamos una justicia que conduzca a una democracia transparente y a una verdadera autodeterminación, no una impuesta por la fuerza extranjera ni mantenida por la represión interna.
Al pueblo de Caracas que vive actualmente en pánico, y a las familias que lloran a sus muertos y heridos: no están olvidados. Los vemos como parte de nuestra familia humana. Mi oficina se compromete a amplificar este llamado por la paz y está lista para apoyar a la Vicaría en cualquier capacidad humanitaria que sea posible durante estas horas oscuras.
Oremos por la “humanización de la humanidad” en medio de este conflicto.
Pax et Bonum, Padre Ricardo Romero, OSFoc